El pago de impuestos, principal motivo para que una pyme confíe en una asesoría

Debe ser durísimo para cualquier empresario sacar adelante su proyecto. Sin duda, podríamos decir que la persona que empieza a gestionar todo lo relativo a un negocio tiene una capacidad de trabajo a prueba de bombas. Y es que no hay actividad que implique estar pendientes de un número mayor de cosas. Sin duda, hablamos de un tema que no resulta sencillo y menos en un país como España, que todavía se rige por una más que estricta burocracia que, en muchas ocasiones, solo sirve para poner trabas al desarrollo de las empresas.

Las cosas son muy diferentes, eso sí, en virtud del tipo de empresa que seamos. Si formamos parte de una empresa grande, lo que es lógico es que tengamos personal a nuestro cargo para que esa carga de trabajo se reparta entre todos y todas. Si, por el contrario, somos una pyme, las cosas son bastante más complicadas de lo que parece. Y es que es en ese tipo de casos cuando el emprendedor debe asumir una decisión: asumir todos los trámites por su cuenta o externalizar eso en alguna asesoría que sea de su total confianza.

En los párrafos que siguen, vamos a hablar de las pymes y de todos los problemas a los que se pueden enfrentar, que no son pocos y que son bastante graves en muchos casos. Una noticia que fue publicada en la página web del diario El Español informaba de que las empresas de pequeño y mediano tamaño son el principal motor económico de un país como el nuestro a pesar de que el 40% de ellas no consigue llegar con vida a su quinto año de existencia. La verdad es que se trata de un dato curioso y que nos hace plantearnos una pregunta: ¿hasta dónde podría llegar nuestra economía si fuéramos capaces de ponerle freno a esos problemas de financiación que tienen las pymes?

Otro de los grandes problemas a los que se enfrentan las pymes es la falta de tiempo por parte del emprendedor para asumir todo ese papeleo del que antes hablábamos. Por suerte, este tiene una solución mucho más fácil: delegar en una asesoría todo lo que tenga que ver con la fiscalidad, el derecho laboral y un montón de asuntos en lo que el empresario no tiene por qué ser un experto y que le quitan tiempo para desarrollar la estrategia comercial de la compañía, que a fin de cuentas es lo que le va a terminar reportando dinero.

Las pymes necesitan ayuda en materia de asesoramiento en temas como el pago de impuestos, el derecho laboral o la asesoría contable. Se trata de un tipo de asuntos del que los emprendedores se tienen que desligar para afrontar otras cosas de más relevancia y que sí van a tener un impacto grande sobre su capacidad para producir o para vender en mayores cantidades. Los profesionales de Luygo nos han transmitido que, de esos tres problemas, el que requiere de una asesoría mucho más pormenorizada para buena parte de las pymes es lo relacionado al pago de impuestos.

No nos extraña en absoluto que así sea, la verdad sea dicha. La cantidad de impuestos que deben asumir estas empresas es más grande de la que nos gustaría y lo cierto es que eso termina generando una acumulación de trabajo que muchas veces no es fácil de resolver ni mucho menos. Externalizar esta gestión en una asesoría es una buena idea para centrarnos en lo que realmente nos debe importar y, por eso, cada vez más empresas de mediano o pequeño tamaño confían en entidades de ese tipo.

Una pyme sí puede ser realmente rentable

Tenemos demasiado extendida la idea de que una pyme debe ser menos rentable que una empresa de más tamaño… y la verdad es que no tiene por qué ser así ni mucho menos. La rentabilidad es algo que depende más de la idea que hayamos tenido y de cómo la implementemos, a pesar de ser una entidad más pequeña. No cabe la menor duda de que una pyme tiene muchas posibilidades de triunfo si las personas que la dirigen tienen la capacidad de orientar su estrategia hacia objetivos claros, concretos y manejables.

Estamos seguros de que son muchos los ejemplos de pymes que tienen éxito en su labor y que no envidian en absoluto los resultados y la manera de trabajar de las grandes empresas. Y tampoco tienen por qué envidiar todo lo que tiene que ver con sus beneficios, porque una pyme también tiene armas para conseguir que haya resultados y que se pueda seguir generando un crecimiento que perpetúe la actividad que se encarga de realizar. Seguro que va a haber más ejemplos de esto en España en el futuro.

 

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