Un recuerdo de la romería.

En España se celebran miles de romerías por toda la geografía nacional. Cada pueblo tiene la suya. Son fiestas tradicionales en las que se mezcla el fervor religioso y la algarabía mundana. Miles de personas disfrutan de la jornada junto a ermitas ubicadas fuera de los núcleos habitados. Con frecuencia, el visitante y el devoto, se llevan consigo un objeto que atestigüe que estuvieron allí.

Cada romería se celebra en una fecha determinada. Coincide, por lo general, con el día del santo o virgen a la que rinde homenaje. Aunque tienen un aspecto religioso, algunas de ellas tienen su origen en la celebración del comienzo o final de una cosecha o en conmemorar una fecha histórica. Las romerías sobrepasan el valor religioso. Es un punto de reunión de los paisanos, con un carácter cultural y festivo, marcando una referencia en el calendario anual de la vida en el municipio.

El último domingo del mes de abril, se celebra cerca de Las Lagunas de Ruidera, lugar de nacimiento del río Guadiana, la Romería de La Virgen de Peñaroya. Según la web turística En un lugar de la Mancha…, esta virgen es patrona de los municipios de Argamasilla de Alba y La Solana desde la época de la reconquista.

El 8 de septiembre de 1198, el capitán castellano Alonso Pérez de Sanabria arrebató a los musulmanes una pequeña fortaleza defensiva, situada sobre una peña en la rivera del río. Los soldados cristianos dijeron encontrar una imagen de la virgen enterrada en el patio, a la que llamaron la virgen de la Peña Roya, dentro de la fortaleza habilitaron una ermita. El castillo pasó a ser posesión de la Orden de San Juan. Funcionó durante siglos como caja fuerte en el cobro de impuestos que la orden religiosa realizaba sobre los campesinos de la zona.

En 1959, dentro del plan hidrográfico nacional, el gobierno de Franco construyó un pantano al lado del castillo. El agua embalsada serviría para abastecer a los municipios de Tomelloso, Argamasilla y La Solana. En las inmediaciones del pantano se celebra cada año la romería. En ella se congregan todos los habitantes de Argamasilla y los curiosos que quieren disfrutar de una fiesta popular en un ambiente natural.

Ese mismo día, la virgen es llevada en volandas hasta Argamasilla de Alba, recorriendo un trayecto a pie de 12 kilómetros. La virgen permanece en el municipio manchego durante 4 meses. El sábado siguiente a la celebración de sus fiestas patronales, la virgen es llevada de vuelta a su santuario. Al día siguiente, los vecinos de La Solana celebran su romería en el pantano. Igualmente, la virgen se lleva a este municipio en donde permanecerá otros cuatro meses, para finalmente ser devuelta a su ermita. Es tal la devoción que despierta la imagen, que hay lista de espera de varios años para ser una de las personas que llevan a la virgen en su peregrinación.

Romerías populares.

La web España Fascinante recomienda 5 romerías que llaman la atención por lo curioso de sus manifestaciones culturales y religiosas, o por la popularidad del acontecimiento.

Romería de Santa Marta (As Neves – Pontevedra). Se celebra el 29 de julio desde hace 5 siglos. Aparece nombrada por primera vez en un documento escrito en 1700.

En ella cabe destacar la procesión de los Cadaleitos, una procesión de ataúdes que contienen personas vivas llevadas por sus familiares a hombros desde la ermita hasta el pueblo. Los penitentes se introducen en el ataúd para agradecer a la santa su intermediación después de haber estado muy enfermos, algunos de ellos al borde de la muerte. Otros lo hacen como muestra de su devoción. Durante la procesión, dos mujeres y un hombre encabezan el séquito entonando plegarias.

Romería de la Cabeza (Andujar- Jaén). Se celebra el último viernes de abril desde el año 1227. Es una de las romerías más antiguas de España.

Cuenta la leyenda que la virgen se le apareció al pastor de Colomera mientras caminaba con su rebaño por el Cerro del Cabezo. Desde que se produjo la aparición, los habitantes de Andujar iban cada año al lugar exacto en el que se personó la virgen para pedirle que intercediera en la protección de su salud. En 1304 se levantó la basílica. El culto a la virgen de la Cabeza se generaliza a partir del siglo XV. En la actualidad, congrega cada año a decenas de miles de personas que hacen la peregrinación a pié, a caballo, a mula o en carreta.

Romería de la Virgen de Ujué (Tafalla –Navarra) Celebrada cada año el 25 de abril, los penitentes recorren un camino cuesta arriba desde Tafalla hasta La Cruz del Saludo, situada en Ujué, un pueblo medieval a 20 kilómetros de distancia.

Los penitentes visten túnicas negras con capuchón en la cabeza y llevan una cruz de madera al hombro. Algunos de ellos van arrastrando por el suelo pesadas cadenas de hierro llamadas “labradoras”.

Romería del Rocío. (Almonte –Huelva). El primer domingo de Pentecostés, a principios de junio, se celebra la romería del Rocío. Más de un millón de personas se concentran en las calles sin asfaltar de La Aldea, una pedanía del municipio de Almonte, en Huelva.

Los peregrinos, ataviados con trajes flamencos, atraviesan las marismas del Guadalquivir y parte del parque nacional de Doñana subidos en carretas tirados por bueyes o montados a caballo hasta llegar la ermita. La noche del domingo al lunes, los devotos asaltan la verja metálica que protege a la virgen y la llevan en hombros por las calles de la aldea entre los gritos despavoridos de los fieles que lanzan piropos a la virgen.

Romería de Alarcos (Ciudad Real). Coincidiendo en fecha con la romería del Rocío, los mozos de Valverde, una pedanía de Ciudad Real situada a 8 kilómetros al sur, van a la ermita de la virgen y la llevan en hombros hasta la iglesia del pueblo, donde permanecerá durante 4 días, para ser devuelta de nuevo a su lugar habitual.

Se cuenta que el origen de esta fiesta es una conmemoración de la batalla de las Navas de Tolosa. Una de las batallas decisivas de la reconquista, producida en 1212.

El ocio en la romería.

Aparte de las manifestaciones religiosas, en las romerías, cerca de las ermitas se colocan casetas de comida y bebida, y puestos de artesanía y productos varios. Una especie de feria, que suele durar varios días.

En algunos pueblos, durante la romería, los vecinos se juntan por familias o grupos de amigos. Hacen hogueras en el campo y comidas al aire libre, como calderetas, paellas o chuletas de cordero a la parrilla, aprovechando las brasas de los fuegos.

Se suelen organizar competiciones de deportes rurales y otras manifestaciones culturales de la zona. No es extraño encontrar duelos de aizcolaris en las romerías de Navarra, leñadores que parten troncos de árboles con un hacha mientras están de pie sobre ellos.

En Asturias y Cantabria se suele jugar al bolo. Consiste en tirar una bola de madera de 500 a 800 gramos para derribar 9 bolos de 52 centímetros de altura y un bolín de 28 centímetros en la menor cantidad de tiros posibles.

Las romerías son fiestas populares que congregan a los vecinos del lugar y a los visitantes curiosos que quieren pasar una jornada agradable y divertida, normalmente, en mitad del campo.

El recuerdo de la romería.

Las romerías suelen ir acompañadas de algún distintivo. Un pañuelo, una camiseta, etc. Que aunque conservan el mismo color año tras año, se suele cambiar el diseño que lleva impreso para señalar la edición. En algunas romerías de La Mancha se venden las gargantillas, cintas de tela cosidas por la punta que se llevan colgadas al cuello. Se suelen pasar por el manto del santo y se dice que llevándolas bajo la ropa interior hasta que se caigan, protegen de enfermedades el cuello de quien las lleva.

En la organización y celebración de las romerías juegan un papel importante las cofradías. Asociaciones de fieles y devotos, o simplemente personas que apoyan la celebración. Suelen vender en estas fiestas souvenirs conmemorativos, es una de sus fuentes de financiación, ya que se tratan de asociaciones privadas que mantienen cierta autonomía respecto a la iglesia y a los ayuntamientos.

Estos souvenirs suelen consistir en objetos que llevan impresa la imagen de la virgen o del santo, o el nombre y año de la romería. Gorras, camisetas, pañuelos, encendedores, bolsas de tela, bolsas, mochilas, figuritas… Suelen ser los más utilizados. Como indica Photo Original Grifts, un fabricante de objetos de regalo, los souvenirs son el recuerdo de que se estuvo allí y de que se disfrutó de la romería. Tras su aparente banalidad, se esconde un importante valor simbólico. Es importante adquirirlos para sentirse integrado en el grupo. Que la persona no desentona, que es una más entre los participantes.

Las romerías forman parte de la cultura de nuestro país. Han contribuido a forjar nuestra identidad, como otras manifestaciones culturales como la gastronomía, la música, el arte… Llevarse un recuerdo de la romería es como decir “yo estuve allí”, “yo participé en hacerlo posible.”