Cómo organizar un viaje rural

Cuando pensamos en hacer una escapada a alguna parte, lo primero que tendemos a pensar es: ¿a dónde nos vamos? ¿Por cuánto tiempo? ¿Con o sin nuestros amigos? ¿Aceptarán en el hotel a nuestra mascota? ¿Qué preferimos, algo tranquilo o algo para subir la adrenalina?

Realmente, cuando pensamos en hacer un viaje es porque contamos con los medios económicos para ello. Por eso, lo que más nos calienta la cabeza no es si vamos a poder hacer frente a los gastos que ello supondrá en nuestro bolsillo, sino en decidir qué vamos a hacer y con quién vamos a hacerlo.

Aunque hay cientos de tipos de viajes diferentes -rural, urbano, marino, ecológico, de información, de degustación…- hoy nos centraremos, única y exclusivamente, en el turismo rural y en el turismo aventura.

 

¿Turismo rural o turismo de aventura?

Porque, aunque no lo sepas, ¡no son lo mismo! En absoluto.

El turismo rural es aquel que se va a desarrollar en entornos puramente naturales (no urbanos), y que van a reunir una serie de características: baja densidad urbana (es decir, pocos habitantes) así que transcurrirán sobre todo por pueblos y sierras, paisajes puramente naturales (montañas, bosques, ríos, pueblos pequeños entre montañas…), y aquellos sitios que podemos visitar en los que las personas llevan vidas humildes y mucho más tradicionales (no tienen tantos avances como nosotros porque, sinceramente, no les hace ninguna falta). Suelen ser los más respetuosos con el medio ambiente ya que las personas que los eligen suelen ser amantes de la naturaleza y lo hacen queriendo alejarse del bullicio de la ciudad.

El turismo de aventura, en cambio, no tiene absolutamente nada que ver con el paisaje. El turismo aventura ha sido creado con el fin de satisfacer las necesidades aventureras de los más exigentes. Son actividades y deportes que te subirán las pulsaciones a 1000 por hora, aquellos que buscan una salida más orientada a la práctica de algún deporte (generalmente en zonas remotas e inexploradas). Ya sea para aprovechar los recursos que vas a encontrar a tu alrededor o para sentir la sangre palpitar con fuerza en tu corazón, estos turistas buscan sentir una emoción, desinhibirse de la rutina mediante una actividad que, durante unas horas, va a obligarle a no pensar. Ten en cuenta que algunas de estas actividades van a obligarnos a hacer uso de nuestras capacidades físicas y mentales, por lo que nos pondrán al máximo y nos obligarán a superarnos a nosotros mismos.

Estadísticamente hablando, cada vez son más las personas que desean huir de la ajetreada vida de la gran ciudad y pasarse a la tranquilidad que les ofrece el campo y el turismo rural. Son tantas las obligaciones diarias -hijos, casa, trabajo…- que el campo les ofrece una serenidad que es difícil encontrar en el ajetreo de cualquier ciudad urbana.

Por ello, cada vez son más personas las que se pasan al turismo rural en un intento de que su interior respire la tranquilidad del campo y de que las preocupaciones de su día a día desaparezcan, al menos, durante unos pocos días. Y es que por mucho que avancen las tecnologías, el ser humano no ha perdido ni perderá el deseo de estar conectado con la naturaleza.

Esto no solo ocurre en el turismo rural. El turismo de aventura es otro que ha experimentado un gran subidón en su número de adeptos. ¡Y no es difícil imaginar por qué! Y es que, en un mundo donde solo vivimos para trabajar, para ganar dinero, para estar con los hijos… ¡a todos nos gusta sentir ese hormigueo, esa adrenalina que nos sube los colores y que nos obliga a emplear todas nuestras habilidades para seguir adelante con todas las consecuencias!

 

Pero… ¿con quién voy? ¿Y con quién dejo a las mascotas?

Estas incógnitas son dos ejemplos de lo que suele preocupar a una persona cuando planea hacer un viaje. La primera, por sentirnos mal por no invitar a X o a Y persona. La segunda… porque ¿cómo vamos a dejar a nuestro bichillo precioso solo en casa mientras nosotros nos vamos por ahí a pasárnoslo bien? ¿Cómo vamos a dejarlo en una guarde de animales? ¡No conozco a los dueños!

Seamos sinceros: a todos nos gusta viajar, pero no nos suele gustar ir en multitud o con personas que puedan romper nuestra calma, ¡sobre todo en un viaje que hemos pensado, precisamente, para tranquilizar nuestro interior! Lo primero que has de pensar cuando vayas a organizar un viaje rural o de aventura es que te plantees, con total tranquilidad, quién pega más contigo allí -familiares o amigos-, y tomes la decisión real basada en tus necesidades, ¡no en tu culpabilidad!

Por otra parte, cada vez son más las casas y los albergues rurales que aceptan que tus mascotas se hospeden contigo, ¡por lo que contarás con la tranquilidad de poder llevarte a tu hijito de cuatro patas contigo y, a la vez, divertirte todo cuanto puedas. Porque tener animales ya no es una excusa para no ir a algún viaje, ¡ahora mismo tú eres tú único impedimento!

Y es que este es uno de los grandes puntos a favor que tiene el turismo rural, ya que en estos lugares son mucho más permisivos con la tenencia de mascotas que en el turismo urbano o en grandes y lujosos hoteles o complejos turísticos. Debido a este gran inconveniente, muchas personas despiadadas, abandonan a sus mascotas.

¿Sabías que las fechas donde más se abandona a los animales es en las que hay vacaciones prolongadas? Como por ejemplo en verano o navidad. Hacer esto, por mucho que se desee ir de vacaciones es una barbaridad y no está para nada justificado. Por ello, siempre podremos contribuir a que esto no pase de dos maneras. Rechazando ir a los lugares en los que no admitan mascotas y optando ir a los que sí las admiten. Así los primeros, al bajar sus ganancias y popularidad, se verán obligados a plantearse la opción de permitirlas y, los segundos, aumentarán sus ganancias y popularidad. Con ello podrán mejorar sus instalaciones y publicidad y podrán llegar a ser la primera opción en las mentes de muchas más familias.

Con todo lo anterior, pasamos al siguiente paso.

 

Organizar un viaje como Dios manda

¿Cómo organizar tú solo un viaje? Tendrás que tener en cuenta algunas pautas antes de hacerlo, ¿verdad?

  • Lugar.
  • Fechas.
  • Personas.
  • ¡Mascotas!

Tienes dos formas de hacerlo: buscar en las miles de páginas comparativas que existen en internet para organizar un viaje rural o de aventura… o irte a una, como Rural Zoom, que sea capaz de hacer todo esto sin tener que visitar miles de enlaces distintos. Esta página se centra específicamente en este tipo de turismo.

En ella, además, encontrarás miles de lugares en donde hospedarte, miles de sitios a donde poder ir, y todo ello, siempre adaptado a todos los tipos de bolsillos… y, además, contiene actividades que se adaptarán a las personas más osadas y aventureras. Porque no solo incluye el turismo rural -al que podrás llevarte, sin ningún tipo de problema, a tus mascotas-, ¡sino que también está centrada en el turismo de aventura ya que casi van de la mano!