Los últimos adelantos tecnológicos aplicados al campo de la salud y la estética están desarrollando tratamientos eficaces para combatir la celulitis y la piel de naranja. Te comentamos en este artículo algunos de los más destacados.
Entre un 85 y 95% de las mujeres sufren a lo largo de su vida celulitis. Unas incómodas bolsas de grasa que aparecen en los muslos, en los glúteos y en el abdomen. Para combatirlas, muchas mujeres gastan dinero en cremas, cosméticos y tratamientos donde el resultado es relativo; no resuelve el problema. Antes de buscar soluciones, a veces a la desesperada, la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) insiste en comprender bien el funcionamiento de este trastorno, puesto que, según ellos, no son meros depósitos de grasa. También es una enfermedad bacteriana que actúa sobre el tejido subcutáneo. Un detalle que explica cómo mujeres delgadas, que no tienen sobrepeso, también tienen celulitis.
La celulitis provoca un efecto conocido como “piel de naranja”. Esta manifestación estética suele dividirse en tres tipos: la dura, habitual en mujeres jóvenes, firme al tacto y localizada en glúteos y muslos; la blanda, propia de mayores de 35 años, de consistencia gelatinosa y visible en piernas, caderas y abdomen; y la edematosa, que afecta a mujeres de 20 a 40 años, asociada a la retención de líquidos.
Aunque es mucho más frecuente en personas con obesidad debido a la mayor cantidad de grasa y a un tejido conectivo menos denso, no es un problema exclusivo del sobrepeso; también afecta a mujeres delgadas. Aunque su mecanismo exacto aún se desconoce, su origen es multifactorial.
La genética juega un papel determinante, afectando casi de manera exclusiva a las mujeres debido a cómo distribuyen la grasa corporal. De hecho, se cree que las hormonas masculinas (andrógenos) ejercen un rol protector, mientras que aspectos étnicos muestran que las mujeres de raza blanca presentan mayor predisposición a padecer celulitis que las asiáticas. Por otro lado, las alteraciones hormonales y venosas, una dieta rica en carbohidratos, que estimula la insulina y la producción de grasa, y el sedentarismo dificultan la circulación sanguínea, favoreciendo la aparición de este tejido graso.
El dilema se presenta en cómo eliminarla, una vez ha aparecido. Puesto que la celulitis se puede volver crónica. En este sentido, te presentamos algunos de los tratamientos más novedosos que, según los expertos, están surtiendo efecto.
Indiba corporal.
Algunos tratamientos estéticos de radiofrecuencia que se crearon para reducir las arrugas y mitigar los efectos de la edad se han adaptado para el tratamiento de la celulitis. Es el caso del tratamiento Indiba, del que las especialistas del Centro de Estética Linaje, de Argüelles (Madrid), un centro de estética de reconocido prestigio en la capital y que se caracteriza por el empleo de las últimas tecnologías en el rejuvenecimiento facial y en la remodelación corporal, señalan que con este sistema, además de disolver la grasa, se estimulan funciones naturales del organismo como la producción de colágeno y de elastina. Lo cual hace que estas partes del cuerpo recuperen su contorno natural, con una piel más tersa y elástica.
El funcionamiento del tratamiento Indiba se basa en la aplicación de radiofrecuencia a una frecuencia específica de 448 kHz, la cual actúa directamente sobre la zona deseada, activando de forma intensiva el metabolismo celular.
Como resultado de esta activación, la piel adquiere un aspecto sensiblemente más liso y firme, logrando una reducción notable de la celulitis. Más allá de sus beneficios estéticos, este procedimiento aporta ventajas significativas para la salud general del tejido. Al favorecer el drenaje linfático y optimizar la circulación sanguínea, facilita la eliminación de toxinas acumuladas y disminuye la retención de líquidos.
Se trata de un procedimiento totalmente indoloro y no invasivo, idóneo para quienes buscan cuidar su cuerpo sin pasar por quirófano, ofreciendo resultados visibles desde las primeras sesiones.
Lo más interesante de este tratamiento es que no es invasivo y que favorece diferentes funciones del cuerpo, que ya hemos señalado, como la producción natural de colágeno, el drenaje linfático, la eliminación de líquidos retenidos y reactiva la circulación de la sangre. Presentando una imagen más tersa y luminosa de la piel.
Tratamiento anticelulítico alisante.
El masaje drenante continúa siendo una de las opciones adecuadas para combatir este problema. Sobre todo si la celulitis está asociada con la retención de líquidos. En la actualidad, en muchos centros estéticos, este masaje se aplica con métodos mecánicos, como el Tratamiento Anticelulítico Alisante Signature LPG, que la revista Vogue coloca en el primer puesto de lo que, según su redacción, son los tratamientos más efectivos que hay en la actualidad para combatir la celulitis.
Este tratamiento combina tecnología avanzada y masaje profesional para movilizar, descongestionar, alisar y reafirmar la piel. La experiencia comienza vistiéndose con una malla especial sobre la cual la terapeuta trabaja durante 40 minutos utilizando un cabezal para masajes llamado CELLU M6 INFINITY. Este dispositivo cuenta con cinco modos de agarre e incorpora siete patentes tras cuatro años de investigación, logrando alisar la piel de naranja y eliminar la grasa.
A continuación, la sesión se complementa con un masaje manual que maximiza los resultados mediante el uso de dos cosméticos clave: el Sérum Anticelulítico Intensivo y una crema anticelulítica. Esta fase favorece la liberación de la grasa presente en las bolsas de celulitis, previene su nueva acumulación, drena los tejidos y mejora notablemente la elasticidad de la piel. Para potenciar el efecto drenante, los expertos recomiendan beber abundante agua en las horas posteriores a la sesión.
Entre sus beneficios más destacados, el tratamiento logra perfeccionar de manera visible la piel en zonas rebeldes como las cartucheras. Además, al reactivar intensamente la circulación sanguínea, aporta una inmediata y placentera sensación de ligereza en las piernas.
En este caso, lo que vemos es un desarrollo del masaje drenante tradicional, el cual se aplica con dispositivos mecánicos que consiguen remover más en profundidad los tejidos subcutáneos sin dañarlos.
Evolución.
Este es uno de los tratamientos contra la celulitis más utilizados en Italia y se basa en el empleo de la electroestimulación. La revista Vogue lo menciona como uno de los más eficaces.
La electroestimulación se ha consolidado como una de las alternativas más efectivas para combatir la celulitis y remodelar la figura de forma no invasiva. Este tratamiento destaca por ser un protocolo sumamente agradable en el que un cabezal se desplaza con movimientos ascendentes para drenar, moldear y tonificar los tejidos profundos desde la primera sesión.
Su funcionamiento se basa en la aplicación de impulsos eléctricos controlados que simulan las señales enviadas por el sistema nervioso central. Estos impulsos provocan contracciones musculares involuntarias e intensas que activan la musculatura a un nivel difícil de alcanzar con el ejercicio convencional. Dicen los diseñadores de este sistema que el cuerpo de la mujer se ve como si hubiera realizado 100 sentadillas en un gimnasio.
Para quemar grasa localizada, la máquina obliga al músculo a demandar una gran cantidad de energía de manera inmediata. Al requerir este gasto calórico, el organismo recurre a los depósitos grasos acumulados en zonas rebeldes como muslos, glúteos y abdomen, metabolizando esos depósitos adiposos para transformarlos en energía y reduciendo así el volumen localizado.
Esta intensa actividad muscular logra unos glúteos más levantados y definidos, además de unas piernas estilizadas y contorneadas. Paralelamente, el estímulo electromuscular favorece la circulación sanguínea y el drenaje de líquidos, lo que se traduce en una piel notablemente más suave y tersa, borrando la apariencia de la piel de naranja.
Aunque se aconseja un ciclo completo de 12 sesiones para consolidar los resultados a largo plazo, el tratamiento ofrece efectos visibles desde la primera visita.
Un tratamiento diferente para abordar las incómodas bolsas de celulitis.
Lipoescultura ultrasónica.
Tras estudiar varios tratamientos anticelulíticos, como la aplicación de retinol, el masaje linfático manual, el consumo de fármacos quemagrasas y hasta la liposupción, la Academia Española de Dermatología y Venereología ha concluido que la lipoescultura ultrasónica es uno de los tratamientos más eficaces para tratar la celulitis.
En este tratamiento se combina la radiofrecuencia, que hemos visto antes en tratamientos como Indiva, con los ultrasonidos.
La lipoescultura ultrasónica y las tecnologías basadas en luz láser o radiofrecuencia han revolucionado el tratamiento no invasivo contra la celulitis. Estos avances permiten eliminar la grasa de forma precisa y segura en volúmenes reducidos, minimizando el sangrado y favoreciendo un estiramiento natural de la piel.
Los ultrasonidos focalizados dirigen su energía directamente hacia el tejido adiposo subcutáneo. El efecto térmico descompone la estructura de la grasa en partículas más pequeñas sin dañar la superficie de la piel ni los tejidos circundantes, permitiendo que el propio organismo reabsorba el material sobrante. Asimismo, la ultracavitación emplea ondas ultrasónicas para generar microburbujas de vacío que rompen la membrana de las bolsas, liberando la grasa acumulada.
Por otro lado, la radiofrecuencia emite ondas electromagnéticas que penetran a diferentes profundidades cutáneas. Este estímulo térmico produce una remodelación del colágeno, combate la flacidez, mejora el retorno venoso y acelera la eliminación de la grasa a través del sistema linfático.
Los láseres externos de baja frecuencia y la tecnología infrarroja complementan este proceso. Al penetrar en las capas cutáneas, estimulan la circulación y debilitan los depósitos grasos más resistentes.
La verdadera innovación reside en la sinergia de estas técnicas. Al combinar ultrasonidos, radiofrecuencia, radiación láser e Infrarrojos con técnicas de succión o masaje profundo, como ocurre con los dispositivos de última generación, se logra un abordaje integral. Esta acción combinada no solo destruye los cúmulos grasos localizados, sino que activa el drenaje linfático y reafirma los tejidos, ofreciendo una piel visiblemente más lisa, tersa y libre de celulitis.
Cremas anticelulíticas.
Por otro lado, la farmacéutica Dra. Rosa Escalante opina en la revista Elle que debemos darle otra oportunidad a las cremas anticelulíticas. Puesto que, según ella, la industria farmacéutica ha dado importantes avances en este campo, introduciendo elementos como el retinol, que favorece la producción natural de colágeno, y se ha mejorado la textura, para que los geles penetren en las capas internas de la piel y tengan un efecto prolongado en el tiempo.
Quizás el problema de estas soluciones cosméticas es que su efecto es más lento y menos visible a corto plazo que los otros tratamientos de los que hemos hablado. Pero el daño sobre el organismo es mínimo y su éxito se consigue con la constancia.
Es una solución compatible con otros tratamientos, pero debemos escoger bien el producto para que resulte eficaz.
Según la doctora Escalone, el primer paso es identificar el tipo de celulitis que tenemos para elegir el producto idóneo: las fórmulas reafirmantes son ideales para la celulitis blanda, mientras que las de acción drenante resultan indispensables para la edematosa. Para garantizar su eficacia, es fundamental priorizar activos con aval científico que estimulen la lipólisis o disolución de la grasa acumulada, tales como la cafeína, la L-carnitina, la teína, el guaraná o el extracto de cacao.
Como ya hemos dicho y no nos vamos a cansar de repetirlo, las cremas no son mágicas. No producen un efecto inmediato. Por lo que, si nos sometemos a esta rutina, debemos seguir las instrucciones del fabricante y aplicárnoslas todos los días, tal y como indica el prospecto. Aunque para algunas mujeres puede suponer un esfuerzo, hay que verlo como una rutina diaria de cuidado personal. Un tiempo que nos dedicamos a nosotras y que terminará por dar resultados.
No obstante, las cremas son solo una parte de la solución. Para maximizar sus resultados, se aconsejan acciones complementarlas con cambios en el estilo de vida, seguir una alimentación más saludable y recibir supervisión en centros especializados. Técnicas de aparatología como la radiofrecuencia (INDIBA) o los masajes mecánicos (LPG) movilizan y reestructuran los tejidos. Tratamientos como la presoterapia, que activa el sistema linfático y favorece la eliminación de toxinas, y la electroestimulación, como vimos con el tratamiento Evolution, son excelentes aliados para combatir la celulitis y remodelar el contorno de estas zonas del cuerpo. La combinación de varios sistemas nos puede ayudar a conquistar nuestro anhelado objetivo de eliminar la celulitis.