La investigación en materia medioambiental una necesidad empresarial que gusta al gran público

La investigación en materia medioambiental una necesidad empresarial que gusta al gran público

Por regla general, hemos tendido a pensar, a lo largo de los siglos y las décadas, que la función de una empresa es la de ganar dinero, ser rentable, ofrecer un producto que sea de utilidad y pagar a sus empleados. Pero, ¿una empresa no puede o debe dedicarse a otro tipo de labores? ¿Qué tipo de labores serían esas? En este texto vamos a hablar de uno de los aspectos que nunca deben dejar de lado las empresas (españolas o no), que no es otro que el de la investigación. Un elemento que no es tenido en cuenta de la misma manera por parte de todo el mundo.

La investigación es la base misma de la empresa. Todas las entidades que se precien realizan, aunque sea de una manera mínima, una investigación de mercados que les hace recabar cierta información acerca de qué es aquello que necesitan sus clientes potenciales. Pues bien, cualquier tipo de investigación cumple la misma función que puede tener la de mercados: identificar tendencias, por regla general futuras, que nos hagan adelantarnos al resto de nuestros competidores acerca de un asunto concreto.

Pongamos, por ejemplo, el caso que atañe al consumo de plástico en todo el mundo y cómo esto afecta de una manera directa a las personas que componemos el planeta en este momento. No cabe la menor duda de que existe una concienciación muy grande, y creciente, en lo que tiene que ver con el consumo de material que sea potencialmente contaminante para nuestro entorno. Si una empresa es capaz de obtener esta información y de trabajar para reducir su consumo de plástico, obtendrá una imagen que le va a permitir estar mejor vista por la sociedad.

Una noticia publicada en el portal web BBC hacía referencia a la cantidad de espacio que ocuparía todo el plástico que hemos consumido los seres humanos. En concreto, el informe del que se desprende la noticia asegura que, con todo ese plástico, ocuparíamos por completo un país como Argentina, que es el cuarto en extensión de toda América y el segundo de Sudamérica (solamente superado por Brasil). Mirando un mapamundi nos podemos dar cuenta, de una manera bastante gráfica, de todo lo que estamos generando y del peligro que corremos si seguimos por los derroteros que estamos protagonizando en las últimas décadas.

Otra noticia, en este caso publicada en el diario La Vanguardia, nos ofrecía un montón de datos acerca del consumo y de la producción de plástico que hay en todo el mundo. Según este artículo, se han producido, a lo largo de la Historia, 8.300 millones de toneladas de plástico, lo cual equivale a un millón de torres Eiffel. Además, el 30% de todo este material sigue estando en uso y el que se desperdicia acaba en lugares preciados para nuestro medio ambiente como lo pueden ser los ríos, los lagos o los mares.

Las empresas que nos gustan son las que investigan para poner freno a todo aquello que es perjudicial para el medio ambiente. Y más si entienden que su actividad puede tener una cierta influencia sobre ese estado del medio ambiente. Los trabajadores y trabajadoras de una entidad como HT Masterbatch, una empresa dedicada a la producción de envases para determinados tipos de productos, son conscientes de que la investigación para reducir el impacto del consumo de plástico en todo el mundo es fundamental para conseguir una mejora del estado de nuestro medio ambiente.

Una necesidad imperiosa

Para las empresas empieza a ser una necesidad imperiosa la de investigar. El sector público está empezando a ponerse serio en este sentido y dentro de muy pocos años todas y cada una de las empresas españolas van a estar obligadas a ejercer una labor de investigación relacionada con el sector de trabajo al que pertenecen. Aunque bien es cierto que cada vez son más las empresas que cumplen con esta cuestión, es cierto que todavía existe un margen de mejora que es más que interesante.

Vivimos en un mundo en el que todos, como particulares y como partes de un colectivo, estamos obligados a aportar un granito de arena en pos de la convivencia común. Una de las cuestiones que vienen asociadas a esa convivencia es la que tiene que ver con el medio ambiente. Tomarse la colaboración y las diferentes aportaciones a este respecto como una cuestión de marketing es realmente relevante a día de hoy. Con los medios tan avanzados de información con los que contamos, seguro que una buena parte de la sociedad advierte nuestro trabajo y lo valora. Seremos, en ese momento, una de esas entidades que nos gustan.

 

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