De cómo la sobrina nieta de Napoleón Bonaparte midió la disposición anatómica genital óptima para maximizar las posibilidades de alcanzar el orgasmo, optó por soluciones quirúrgicamente drásticas para conseguirla y acabó cayendo en las garras del poco clitoriano Sigmund Freud.
etiquetas: clítoris, bonaparte, cirugía, orgasmo, freud